Workaholic: Cuando trabajar es una enfermedad

¿Te pasas la mayor parte del tiempo trabajando? Si te preocupas demasiado por tu trabajo, le dedicas una cantidad excesiva de horas y absorbe todo tu tiempo sin dejarte espacio para el ocio, puede que te hayas convertido en un "workaholic" o adicto al trabajo.

La adicción o dependencia al trabajo se ve reforzada por la competencia tremenda de un mercado global. Sin embargo, esto se puede convertir en un problema de salud. Las empresas estimulan a los trabajadores por medio de oportunidades de desarrollo, prestaciones superiores e incremento económico. Las personas encuentran allí una oportunidad para mejorar pero esto tiene un precio: Vivir para trabajar.

Pero no sólo las empresas fomentan estas actitudes, la sociedad, la familia, los amigos y nosotros mismos. Lograr un desarrollo laboral, intelectual y económico es un privilegio que pocas personas alcanzan. Sin embargo, la situación constituye un problema cuando el trabajo va más allá de ganarse la vida o de realizarse profesionalmente, y se convierte en una adicción capaz de ocasionar serios problemas físicos, personales, familiares, sociales e incluso laborales.

Los ejecutivos y empleados de confianza son los más proclives a este problema, pero también médicos, periodistas, políticos, abogados, contadores y administradores. Este problema suele pasar desapercibido para ellos mismos, pero no para las personas que los rodean, ni para sus familiares que sufren las consecuencias de esa adicción.

Perfil del workaholic

- Otras adicciones: Es común que la adicción al trabajo esté acompañada de la compulsión a complacer a los otros, del tabaquismo y el consumo de sustancias estimulantes.

- Negación: Dada la alta aprobación social que la conducta y sus consecuencias tienen para el adicto, le resulta muy difícil a éste tomar conciencia de su dificultad.

- Autoestima: Tienen una autoestima devaluada o "agrandada". Tienen dificultades para aceptarse como son. Realizan grandes esfuerzos por rendir más de lo que pueden y siempre tratan de incrementar sus logros.

- Incapacidad para el relax: Los adictos al trabajo funcionan bien con la adrenalina muy alta. Esta continua descarga de adrenalina es una de las causas de su dificultad para relajarse. Siempre tienen muchas cosas para hacer.

Soluciones

- Terapia: Lo más recomendable es seguir una terapia psicológica que ayudará a rehacer y equilibrar la vida, y enderezar la trayectoria.

- Abstinencia: Esto es realmente difícil, dejar de trabajar por un tiempo. Esta medida debe estar acompañada por un programa de recuperación.

- Control del disparador: Identificar cuáles son las situaciones que nos llevan a actuar de manera adictiva en nuestro trabajo. Puede ser la necesidad de jugar un rol clave, de gustar a los demás. En esta fase del tratamiento, la psicoterapia es muy importante.

- Programa diario: Al igual que los comedores o bebedores compulsivos, los adictos al trabajo pueden encontrar que un programa regulado de actividades constituye un plan adecuado al cual pueden ajustarse. En las primeras etapas de la recuperación suelen planearse sólo algunas horas; más adelante se programa el día completo. El programa debe incluir número de horas dedicadas al trabajo, a la recreación, a la familia, al descanso, al juego y la soledad, entre otras.