Buenos modales en el ascensor

Los buenos modales nos acompañan siempre, hasta en el ascensor... Es por eso que te damos algunos consejos para que sepas desenvolverte con educación y comodidad en este moderno elemento de los edificios.

- Si las puertas se abren automáticamente ante un grupo de personas que espera subir o bajar, los hombres ceden el paso a las mujeres. Entre éstas, la de más edad, ingresa última para poder salir primera, nada de dejarla en el fondo detrás de los caballeros.

- Si el ascensor no es automático y hay que abrir las puertas, lo hace el hombre y deja pasar a las mujeres. Si sólo hay hombres, esta labor la desempeña el más joven.

- Si el hombre lleva sombrero, debe quitárselo dentro del ascensor; sí, aunque suene rebuscado es una norma de urbanidad.

- La primera persona que entra ocupa un ángulo y cuando hay afluencia se van distribuyendo los pasajeros junto a las paredes.

- En caso de que sólo vayan dos personas, el recién llegado debe guardar cierta distancia con quien ya estaba allí, porque la excesiva cercanía se percibirá como una irritante o perturbadora invasión territorial. Al segundo pasajero le corresponde, por lo tanto, ocupar el ángulo opuesto.

- Si su lugar queda cerca de la botonera, será un buen gesto marcar el número de los recién llegados.

- Al llegar al piso deseado, se abren las puertas y salen primero los que subieron últimos.

- Durante el breve trayecto en el ascensor se habla en voz baja por consideración a los demás, no se fuma, no se tose o estornuda - si se hace se pide disculpas suavemente -, no se critica ni se empuja a nadie para salir. Si hay alguien obstruyendo el paso, se pide permiso para pasar y se agradece a aquellos que han salido del ascensor para dejar la vía libre.

- Si hay ascensorista, se agradece con una ligera venia o un saludo discreto, no hace falta deshacerse en agradecimientos.