Los moretones

Los moretones son originados, en la mayoría de los casos, por un golpe. También nos alertan de otros problemas más graves relacionados con la coagulación de la sangre.

Los hematomas o moretones pueden ser muy dolorosos y, muchas veces, aparecen espontáneamente. La zona se torna de color azul oscuro y cambiará de color hacia el verde y luego el amarillo hasta desaparecer con el correr de los días. Son la consecuencia directa de un fuerte golpe pero esta no es la única explicación. Es en ese caso cuando requieren de más atención para bajar la hinchazón y poder detectar otras patologías.

Los hematomas pueden clasificarse en tres grandes grupos:

- subcutáneos (son los más leves: se encuentran debajo de la piel),

- intramusculares (aparecen en el zona protuberante de un músculo y pueden afectar a órganos internos), o

- periósticos (se producen cuando la contusión afecta a un hueso).

Las personas mayores son más propensas a este tipo de contusiones; ya que sus vasos sanguíneos son más frágiles. También se pueden tener varios hematomas sin haber recibido un golpe sino debido a un problema sanguíneo, por ejemplo hemofilia.

los tratamientos con anticoagulantes y los corticoesteroides, producen un afinamiento de la piel, lo que favorece el desarrollo de moretones. Las embarazadas también son más propensas a tenerlos debido a la mala circulación propio de la gestación.

En los niños, la aparición de hematomas se vincula con caídas, golpes y accidentes. Aunque, las plaquetas bajas también pueden hacer que en niños surjan moretones con gran facilidad, además de ser un indicio de enfermedades como la púrpura trombocitopénica aguda  o la leucemia.

También favorecen la aparición de los moratones en cualquier persona son las lesiones por la práctica deportiva o como consecuencia de la extracción de sangre para análisis sanguíneos.

Duele mucho y pasa pronto...

Los moretones suelen ser molestos y con un poco de hielo en las primeras horas, podremos disminuir la hinchazón. Otra opción es el uso de cremas y geles antiinflamatorios. En general, no son manifestaciones de una enfermedad grave y mejoran por sí solos.

Cuándo acudir al médico

Debemos acudir al médico cuando los moretones no desaparecen en un plazo máximo de dos semanas o cuando se originen sin ningún motivo aparente e, incluso, de forma repetida sin hallar una explicación convincente. De esta manera podremos descartar otros problemas de salud.

También tenderemos que consultar al médico ante la aparición de un moretón de gran tamaño, con dolor y e hinchazón que no remiten y aumentan, cuando la zona se quede inmovilizada, como una articulación (podría haber una fractura o lesión) y si los moretones se concentran en zonas como la cabeza, alrededor de los ojos y el abdomen.