Glaucoma

El glaucoma es una enfermedad del ojo que se caracteriza por una elevación de la presión intraocular que produce un daño irreversible en las fibras del nervio óptico. Produce una pérdida gradual de la visión, que puede llegar a la ceguera. Al comienzo no hay síntomas pero, si no se trata adecuadamente, la pérdida parcial o total de la visión es inevitable.

Por el interior del ojo circula un líquido que nutre las estructuras del globo ocular. Es el denominado humor acuoso, totalmente transparente, que es atravesado por la luz y las imágenes. El humor acuoso se forma en el cuerpo ciliar y fluye a través de la pupila para llegar a la cámara anterior del ojo, donde nutre el cristalino y la superficie anterior de la córnea. Con la edad se produce cierto deterioro de las vías de evacuación y la presión sube, pero esto no siempre conlleva la aparición de glaucoma, por ello es muy importante la revisión oftalmológica completa.

Tipos de glaucoma

Los fundamentales son tres:

- Glaucoma congénito: Es un defecto hereditario en las vías de evacuación. En las primeras semanas o meses de vida el niño presenta lagrimeo y fotofobia, así como aumento del tamaño del globo ocular (ojos grandes).

- Glaucoma crónico de ángulo abierto: Supone prácticamente el 75% de todos los glaucomas. Se produce por un defecto del sistema de evacuación del líquido. Se presenta de forma muy lenta y sin producir síntomas, lo que dificulta su detección precoz. Sólo se diagnostica cuando se mide la presión intraocular.

- Glaucoma agudo o de ángulo cerrado: Se presenta de manera brusca, con mucho dolor. La disminución que se produce en la visión es también brusca, borrosa, con halos coloreados alrededor de las imágenes. Se produce por un cierre repentino del ángulo por donde se elimina el líquido.

Síntomas

Los síntomas del glaucoma congénito y del glaucoma agudo son claros desde el inicio de la enfermedad. No así en el caso del glaucoma crónico, en el que los síntomas son inicialmente inexistentes y sólo aparecen cuando el nervio óptico está dañado, produciéndose una disminución de la visión: se ven bien los objetos que se tienen delante, pero no los que se encuentran a los lados o se miran por el rabillo del ojo. Esta pérdida de visión se va acentuando si no se pone remedio.

Hay personas que son más propensas a padecer glaucoma crónico:

- Los que tienen antecedentes familiares de la enfermedad.
- Los que padecen miopías severas.
- A partir de los 60 años el glaucoma es mucho más frecuente
- Quienes sufren diabetes
- Quienes reciben tratamiento prolongado con corticoides.

Diagnóstico

La revisión oftalmológica que incluya:

- Tonometría o medición de la presión intraocular.

- Oftalmoscopia: Estudio del fondo de ojo, en el que se visualiza el nervio óptico en su origen.

- Prueba de la agudeza visual

- Campimetría: Examen del campo visual, que mide la visión lateral, periférica, cuya pérdida es una señal de glaucoma.

Tratamiento

Las posibilidades de tratamiento eficaz son mayores cuanto antes se diagnostique el glaucoma, y en una enfermedad como ésta, que inicialmente es asintomática, la única forma de hacerlo es mediante la revisión por el oftalmólogo.

El glaucoma agudo es una urgencia médica y necesita tratamiento inmediato, pues si no se recibe puede producirse ceguera en el ojo afectado en el plazo de 24-48 horas. El tratamiento es quirúrgico en estos casos y consiste en la iridotomía y se realiza con láser.

En el caso del glaucoma congénito la cirugía es segura y eficaz, y cuanto antes sean intervenidos los niños más probabilidades tienen de que su visión sea buena en el futuro.

Respecto al glaucoma crónico, si se detecta precozmente su tratamiento es inicialmente farmacológico. Su objetivo es que se produzca menos humor acuoso. Si con el tratamiento farmacológico no controla la presión intraocular hay que recurrir a la cirugía, que en la actualidad se realiza mediante rayos láser.

La cirugía convencional es el método de elección en los casos graves o cuando han fallado otros tratamientos (fármacos, cirugía láser...). Se denomina trabeculectomía y consiste en la creación de una nueva vía de salida para el humor acuoso.