Cistitis

ImageUna dolencia a la que no siempre se le presta la debida atención y que afecta mayormente a mujeres. Urgencia por orinar, dolor en el pubis, deseos de orinar aunque la vejiga esté vacía, ardor.

La posición de la vejiga explica que las mujeres sufran más cistitis. Este órgano almacena la orina y se vacía mediante la contracción de su musculatura. La vejiga comunica con la uretra, conducto mediante el que la orina se expulsa al exterior. En la mujer es más corta y termina en la vulva, lo que facilita las cistitis en las mujeres, pues la zona vulvar y la proximidad a la zona perineal favorecen la contaminación.

Normalmente la orina está libre de gérmenes patógenos pero si alguna bacteria penetra y prolifera en la vejiga su población se dobla cada 40 minutos, aunque lo hace más rápidamente si trascurren largos periodos entre el vaciado vesical, como sucede cuando se bebe poca cantidad de líquidos. Lo primero que se contamina es la uretra, y si no se trata a tiempo la infección sigue pudiendo alcanzar los riñones dando lugar a una pielonefritis.


Mucho líquido e higiene

Lo más habitual es que la culpable sea el escherichia coli, presente en casi el 90% de las cistitis. Todo aquello que provoque una ralentización del flujo de la orina en el tracto urinario, como el reflujo vesico-ureterorrena, las dilataciones en uréteres, la retención vesical o la presencia de cálculos, favorecen la aparición de cistitis. También la introducción de sondas o instrumentos para el estudio de las vías urinarias pueden provocar infecciones. En la mujer las relaciones sexuales y el embarazo son también factores que predisponen a este tipo de infección.


Síntomas principales

- Sensación de ardor o picor al orinar.
- Necesidad frecuente de orinar.
- Urgencia para orinar.
- Deseos de orinar aunque la vejiga esté vacía.
- Dolor en la región pubiana.
- Orina de aspecto más o menos turbio e incluso presencia de sangre.
- Escalofríos y fiebre.
- Dolores en la región lumbar cuando se infectan los riñones.
- No siempre aparecen todos los síntomas ni tienen la misma intensidad.


Diagnóstico y tratamiento

Si aparecen síntomas de cistitis es fundamental hacerse un análisis de orina para saber cuál es el germen responsable y a qué antibióticos es sensible. No debemos automedicarnos porque el resultado puede ser el empeoramiento de la situación.

El tratamiento de la cistitis se basa en antibióticos. La elección del medicamento apropiado se hará siempre en función de los resultados del análisis. Con un tratamiento antibiótico adecuado la cistitis aguda remite en unos días.

Además de tomar el medicamento indicado por el médico, hay que seguir las siguientes pautas:

- Beber mucho líquido, al menos dos litros diarios.

- Las mujeres deben evitar el uso de jabones aromatizados, champús, desodorantes íntimos, sales de baño, compresas aromatizadas y todo lo que pueda irritar la uretra.

- Hay que controlar la transpiración excesiva del periné, ya que favorece la maceración de esa zona. Deben evitarse las ropas que impidan o dificulten la evaporación del sudor, especialmente medias, prendas de fibra sintética, etc. El algodón es lo más indicado.

- Una óptima higiene es fundamental: Las mujeres deben limpiarse de adelante hacia atrás para no contaminar la entrada de la uretra.

- Lavar los genitales y zona anal con jabón suave y agua.


Cistitis intersticial

No todas las cistitis son infecciosas es por ello que hay personas que presentan síntomas de cistitis, aunque sus análisis de orina no indican la presencia de bacterias. Tienen molestias al orinar, sensación de urgencia para hacerlo y miccionan muchas veces, pero no hay infección; su orina es estéril. Se trata de la llamada "cistitis intersticial", que se caracteriza por una inflamación crónica de la pared de la vejiga. Su causa no está aclarada y su tratamiento es sintomático ya que no responde al tratamiento antibiótico.