Los niños y la adicción o abuso de las nuevas tecnologías

Las nuevas tecnologías forman parte de nuestra vida y su uso se ha vuelto prácticamente indispensable. Es por ello que ha surgido una nueva dolencia, una nueva adicción: la adicción a las nuevas tecnologías o a Internet.

Los niños y los adolescentes forman parte de la población más vulnerable a sufrir este tipo de adicción, sin olvidar que son, también los usuarios más vulnerables.

Cambios de humor, impulsividad, baja tolerancia a la frustración, impulsividad, falta de habilidades sociales, dificultad para enfrentar los problemas, dependencia emocional o baja autoestima son algunos de los rasgos de personalidad o estados emocionales quepo de adicción.

En el caso de los niños y adolescentes, los especialistas alertan de que son especialmente vulnerables a abusar de las nuevas tecnologías.

Además, corren riesgo de acceder a contenidos inapropiados o contactar con desconocidos a través de Internet y las redes sociales.

Lo más recomendable es seguir unas reglas para limitar su uso. Los adolescentes son un grupo de riesgo ya que son los que buscan vivir nuevas sensaciones, están más relacionados con las nuevas tecnologías y se conectan más a Internet. Son usuarios expertos pero inmaduros para poder percibir cabalmente los peligros.

Muchos niños y adolescentes tienen la computadora o la consola de juegos en su habitación, lo que es muy poco recomendable ya que se hace más difícil la tarea de controlar su uso. Lo más apropiado es colocar los aparatos en un lugar común de la casa.

Asimismo, los expertos recomiendan compartir tiempo y días de juego y navegación. También es recoemndable compartir tiempo jugando o navegando con nuestros hijos para enseñarles buenos hábitos y explicarles de los peligros mientras compartimos. Compartir sus intereses y emociones es muy importante para su desarrollo y nos permite conocerlos mejor.

En cuanto a la cantidad de horas de uso, siempre será meor una hora por día que siete horas en un solo día.

Los padres deben supervisar cuidadosmante los contenidos a los que sus hijos tienen acceso. No vale cualquier juego o cualquier página web. Se pueden emplear programas que bloqueen el acceso a ciertos contenidos.

Cabe recordar, finalmente, que siempre es bueno dialogar, comentar y criticar de manera constructiva los contenidos de los juegos y de las páginas webs que visitan.