Síndrome premenstrual

Todos los meses, unos días antes de la menstruación las mujeres sentimos cómo su cuerpo se hincha, bajan las reservas de energías y nos ponemos muy sensibles, más "lloronas". Estamos hablando del síndrome premenstrual.

Todos los meses, unos días antes de la menstruación las mujeres sentimos cómo su cuerpo se hincha, bajan las reservas de energías y nos ponemos muy sensibles, más "lloronas". Estamos hablando del síndrome premenstrual. Y aunque quieran convencernos de lo bello que es ser mujer, en esos días lo menos que nos sentimos es bellas, sentimos más bien como una carga, pero es sólo por un rato porque nuestra propia naturaleza nos llama a recuperar als fuerzas y volver a ser las luchadoras de siempre.

Mensualmente, antes de la llegada de la menstruación, muchas mujeres sufren los síntomas de esta alteración hormonal: retención de líquidos, sensibilidad a flor de piel, cambios de humor, dolor general, cansancio; síntomas del dolor premenstrual.

Stress premenstrual: Una bomba de hormonas

El cuerpo de la mujer se ve realmente alterado. Los niveles de estrógeno y progesterona disminuyen de forma drástica perturbando el equilibrio físico y emocional del cuerpo, produciéndose una sobrecarga que da lugar a lo que se denomina stress prementrual.

Las endorfinas, sustancia que sirve para aliviar el dolor, y los niveles de serotonina, cuya disminución se relaciona con alteraciones emocionales, se ven afectadas por el ciclo menstrual. Los síntomas se producen de siete a diez días antes del sangrado mensual y suelen desaparecer cuando comienza la menstruación.

Por lo general, es un trastorno leve sin mayores consecuencias pero un 2% de las mujeres que lo padece tienen síntomas físicos y psíquicos tan severos que les imposibilitan continuar durante estos días con su ritmo de vida habitual.

Trastornos físicos

Los trastornos en la piel, como el acné o la dermatitis, son uno de los primeros síntomas que avisan de que nos encontramos en la fase premenstrual.

Otros síntomas son el trastorno del apetito, con ganas de comer dulce; la retención de líquido, que provoca un aumento fantasma del peso corporal; la sensación de lleno y estreñimiento; hinchazón, especialmente de los pechos; dolores en la espalda, la cabeza o las articulaciones; fatiga y sueño. También hay una disminución de la libido.

Cambios psicológicos

El stress psicológico es lo que más nos cuesta sobrellevar. Vivimos días de hipersensibilidad emocional, y pasamos del amor al odio, de la risa al llanto, cualquier cosita nos hace llorar como si fuera una catástrofe; en segundos somos un manojo de nervios.

Todo lo vemos negro: Nos vemos horribles, tontas, no confiamos en nada ni en nadie, estamos depres y lloramos por todo. Ingredientes todos de nuestro estado emocional premenstrual. Si a esto le añadimos la ansiedad que produce el no poder controlar estos sentimientos, la desdicha está servida. La solución pasa por aprender a dominar nuestro cuerpo y no dejarnos dominar por las hormonas.

Consejos para rebajar los síntomas premenstruales

- Alimentación: En los días anteriores a la menstruación evita consumir excesiva carne, sal, azúcar, queso o especias fuertes, así como el alcohol o la cafeína. Elige una comida más sana y ligera, como ensaladas y verduras. Toma mucha agua e infusiones. Refuerza tus nutrientes y las vitaminas con muchas frutas y verduras.

- Ejercicio: El ejercicio físico suave ayudará a aliviar los síntomas, tanto físicos como psicológicos. Una caminata o nadar un poco sirven para combatir la sensación de tristeza.

- Stress: Es fundamental que en estos días nos tomemos las cosas con más calma y huyamos de todo aquello que pueda activar los nervios. Yoga, ejercicios respiratorios o relajación sirven para liberar tensiones.

El descanso también es clave. Dormir lo suficiente para que el cuerpo pueda afrontar con energía los cambios hormonales. Además, distraerte con un libro, música, dar un paseo, son buenos para relajarte y distender los nervios.