Sinusitis

La sinusitis es una inflamación de los senos nasales, provocada por infecciones o alergias. Los senos paranasales son huecos en los huesos faciales, comunicándose a través de los meatos nasales con las fosas nasales, los que permiten ventilar y mantener en su interior una presión similar a la atmosférica.

Estas cavidades están recubiertas de una mucosa con células ciliadas que efectúan la limpieza de la mucosa y drenan las fosas nasales. Si esta limpieza no puede realizarse por obstrucción de los meatos o porque las células ciliadas no funcionan bien, se puede producir la infección del moco acumulado o una infección puede propagarse a los senos,provocando sinusitis.

La sinusitis puede afectar a uno o varios senos, lo más común es la infección de un solo seno, pero también se puede dar en varios senos o en todos ellos.

La sinusitis aguda se manifiesta con dolor y obstrucción nasal con secreción. El dolor generalmente es sordo y aumenta al inclinar la cabeza, la tos y la presión sobre el seno. Se ve alterado el olfato y se presenta voz nasal. Algunos presentan malestar general, fiebre, cansancio e hinchazón en los tejidos blandos que recubren el seno. Pero hay algunas manifestaciones que se pueden considerar caractrerísticas. En la sinusitis frontal el dolor de cabeza empieza por la mañana y disminuye a lo largo del día. La maxilar produce una rinorrea maloliente, en la etmoidal el dolor aumenta al mover los ojos.

La sinusitis se asienta cuando el seno no drena y no ventila bien, el moco se retiene en su interior, se infecta y se hace más viscoso y se obstruyen los meatos. Así, se puede pasar de la sinusitis aguda (que cura en unos días)a la sinusitis crónica, cuando presentamos más de 3 episodios de sinusitis en 6 meses o 4 y más en un año. La sinusitis crónica es más compleja y molesta. Se presenta en periodos agudos y en fases intermedias con cefalea, obstrucción nasal, rinorrea mucosa, problemas de olfato y a veces con sangrado nasal.

El diagnóstico y su tratamiento

El diagnóstico se basa en la historia clínica del paciente, los síntomas, la rinoscopia y el examen radiológico. Una vez realizado el diagnóstico se debe proceder a drenar el seno y eliminar la inflamación y la infección. Para mejorar el drenaje se utilizan descongestionantes vasoconstrictores, pero no deben usarse más de cinco días seguidos por su efecto rebote y otros efectos secundarios. Hay que tener mucho cuidado con su uso y no abusar de ellos. Recuerda que siempre hay que utilizar estos medicamentos bajo estricto control médico. No vale, en ningún caso, la automedicación.

Lo mejor es humidificar el ambiente, realizar lavados nasales con solución salina, vahos y la aerosolterapia. En muy pocas ocasiones, debe recurrirse a la cirugía para favorecer el drenaje de los senos abriendo los meatos.