Cremas solares: Imprescindibles en verano


Si estás pensando que las cremas solares son innecesarias, recuerda que el sol que tomamos se va acumulando en nuestra piel y los daños son irreversibles. Una buena crema con protección te ayudará a mantener tu piel sana y hermosa.

Los efectos perniciosos de los rayos solares (quemaduras, envejecimiento prematuro, melanomas...) quedan en nuestra piel, aculuma los estragos que ha sufrido y los problemas pueden sobrevenir mucho tiempo después de haber dejado de tomar sol.

Los protectores solares, bien utilizados, son el mejor aliado frente al sol ya que reducen la probabilidad y la intensidad de las quemaduras al bloquear los rayos ultravioletas. Exponerse al sol sin protección provoca quemaduras cutáneas, envejecimiento prematuro, melanomas, etc.

Elegir bronceador

Al comprar un fotoprotector debemos fijarnos que incorpore filtros de protección anti rayos UVB, responsables del bronceado y de eritemas y quemaduras; y anti UVA, que dan color rápidamente pero provocan arrugas, manchas, fotoenvejecimiento y procesos cancerosos.

También debemos tener en cuenta si estaremos en la playa o en la montaña, ya que los efectos del sol no son iguales. El efecto de los rayos ultravioletas se hace más potente en las alturas, lo que significa que necesitamos protegernos con una crema solar de factor elevado, que sobrepase el número 15. Cuanto más verticalmente incidan los rayos del sol sobre la piel, más peligrosos serán y más precauciones debemos tomar.

Si nuestra piel es clara, sensible, debemos utilizar factores de protección altos (de 30 a 15). Si tenemos piel normal o morena podemos aplicarnos cremas con un Índice de Protección Solar (IPS) menor de 15.

Menos de un 20 de IPS no es recomendable. Un índice de protección alto no sólo no impide ponerse moreno, sino que proporciona un bronceado más duradero y la piel no sufre. Debemos utilizar la crema en las zonas más sensibles: cara, labios, escote... pero no debemos olvidar las demás aprtes del cuerpo.

Hay que extremar las precauciones con niños, adolescentes y ancianos. No se debe exponer los niños al sol antes de los tres años y utilizar para ellos protectores solares especiales, de alto índice (más de 25) resistentes al agua. Renovar frecuentemente la aplicación y protgerlos con camiseta, gorro y anteojos de sol. Las mismas medidas de protección son aplicables con los ancianos.