Piel al sol

Fines de semana, las vacaciones... Con el buen tiempo te dan ganas de tomar sol, estar al aire libre, en la piscina. Disfruta del tiempo libre pero tomando todas las precauciones para evitar los daños que provoca el sol. Te damos toda la información para que estés protegida y el sol sea tu mejor amigo.

El sol nos ayuda en la síntesis de la vitamina D, favorece la circulación sanguínea y es muy bueno para tratar algunos problemas dermatológicos como la psoriasis. De todos modos, debemos cuidarnos y no olvidar que toda protección es poca si queremos evitar el fotoenvejecimiento, las arrugas, las manchas, melanomas y otras complicaciones que pueden afecatr nuestra salud y nuestra piel por abusar del sol.

Cuando estés al sol o simplemente el día esté soleado, no olvides tu crema protectora; y, si estás al sol directo, una sombrilla, sombrero o una gorra serán los compañeros perfectos para cuidarte.

El fototipo

Antes de comprar un protector solar o bronceador, consulta con el dermatólogo o el farmacéutico sobre cuál es tu fototipo para saber cuá es el factor de protección solar (FPS) adecuado para tu piel y tus actividades. Todos tenemos una capacidad de adaptación al sol y es a lo que se llama fototipo. Hay seis fototipos clasificados en función del tipo de piel y la reacción solar. Cuanto más bajo sea tu fototipo, más protección necesitarás. Debes empezar a usar uno muy alto y luego podrás ir bajándolo gradualmente.

Fototipo I

Piel muy clara. Ojos azules. Son casi albinos. Se ponen rojos y no se broncean casi nada.

Fototipo II

Piel clara y ojos azules o claros. Rubios y pelirrojos. Se ponen muy rojos y se pigmentan ligeramente.

Fototipo III

Piel blanca. Ojos y pelo castaño. Se ponen rojos pero se broncean un poquito.

Fototipo IV

Piel mediterránea. Pelo y ojos oscuros. Se broncean con facilidad pero se ponen rojas.

Fototipo V

Piel morena. Tipo indio o sudamericano. Se broncean con mucha facilidad.

Fototipo VI

Piel negra. Se broncean y no se ponen rojas.

Cómo y cuándo aplicar el protector solar

Aplica el fotoprotector en forma abundante y hazlo sobre la piel limpia, hidratada y bien seca. Mientras estés tomando el sol, haciendo ejercicio, caminando o en el agua, recuerda los siguientes consejos:

- No te expongas al sol si te has puesto perfume o colonias con alcohol porque son fotosensibilizantes y pueden producirte manchas en la piel.

- No te rocíes agua mientras tomas sol porque sólo conseguirás quemarte y no te refrescarás.

- Las nubes dejan pasar los rayos nocivos. Aunque esté nublado usa el protector.

- Repite las aplicaciones varias veces al día, incluso con los protectores waterproof (que continuán actuando 80 minutos después de estar en el agua) y los water resistant (actúan 40 minutos nadando).

- No tomes el sol entre las 12 y las 15 horas. En ese tiempo lor rayos solares están muy perpendiculares y son muy dañinos para la piel.

- Protege las zonas más sensibles. Cara, cuello, escote y empeines tienen la piel más fina y debes cuidarla porque son propensas a las manchas y arrugas.

- Utiliza sombreros, anteojos de sol, remeras y protector labial.

- No estés todo el tiempo acostada: muévete, camina, nada, juega un ratos y ponte a la sombra de vez en cuando.

- Toma mucha agua y líquido para evitar la deshidratación.

- Si estás tomando medicamentos, consulta con tu médico si puedes tomar sol porque algunas medicinas pueden provocar reacciones.

- Si tienes niños debes seguir las mismas indicaciones y tener mucho cuidado al exponerlos al sol.

Las casas de cosméticos han investigado mucho y nos proponen distintos productos para protegernos del sol. Lo último, las pastillas de protección solar. Busca "Biosolar cápsulas", de Bioclinic o "Imedeen Tan Optimizer".Elimina los restos de transpiración, cloro o arena. Dúchate y aplícate un gel hidratante, utiliza productos aftersun que te ayudarán a calmar la piel y mantener el bronceado. Esto te llevará poco tiempo y tu piel te lo agradecerá.

Autobronceadores

Estos productos tienen cada vez ás seguidoras, especialmente aquellas que temen a los efectos negativos del sol o las que tardan mucho en broncearse.. Hay toallitas, cremas, geles, mousses. Elige el que más te guste...

Para aplicarlo:

- Prepara la piel: exfolia tu piel para evitar manchas por la acumulación de células muertas.

- Si quieres autobroncear todo tu cuerpo, empieza por los pies. Ten cuidado con las rodillas, talones, codos, tobillos y talones, oprque la piel es más gruesa y puede quedarte un aspecto artificial si te aplicas demasiado producto.

- En la cara, evita la zona de las cejas y el pelo.

- Lávate las manos inmediatamente con abundante agua y jabón o te quedarán "bronceadas".

- Espera 20 o 30 minutos antes de vestirte y una hora para bañarte.

- Repite la operación en unos cuatro días.

- Lee detenidamente las instrucciones del producto que hayas adquirido.

Rayos UVA

Hay personas que prefieren tomar rayos porque no pueden tomar sol y quieren estar bronceadas. Si te decides por ellos debes tener en cuenta que esta radiación es la responsable del envejecimiento prematuro de la piel y es causa de melanoma.

No abuses de los rayos UVA y averigua si el personal es cualificado y las cabinas son las adecuadas para el bronceado correcto. Y no te olvides de la protección.