La amabilidad

'Aunque pudiera hacerme temible, preferiría hacerme amable'. Michel Eyquem de la Montaigne.

Una persona puede ser educada, estar bien vestida pero si, además, es agradable y amable, entonces es un encanto. Las personas amables, por lo general, son personas con buenos modales. La amabilidad nos ayuda a causar buena impresión a los demás.

Aunque el término 'amabilitas' proviene del latín y significa amado, ser amado o preferido, su significado más moderno o su utilización más actual tiene que ver con las normas de conducta más que con los sentimientos.

La amabilidad abarca: Atención por los demás, respeto, consideración, es decir, que encierra muchos de los aspectos fundamentales de una persona bien educada, con modales exquisitos.

Una persona amable es querida y respetada porque la amabilidad es un sentimiento que solamente se manifiesta en ciertas actitudes, en cualquier momento, surge de manera espontánea. La amabilidad no se fuerza, pues perdería su naturalidad dejando de ser amabilidad para convertirse en algo fingido.

La amabilidad es generosidad y lo mejor es darla a borbotones. Debemos ser amables con todo el mundo, no solo con las personas que conocemo. Una persona amable es aquella que nos ayuda, por ejemplo, a cargar las bolsas del super para subir el ascensor o las escaleras, que nos deja llamar por teléfono desde su casa si lo necesitamos, que nos deja una herramienta, etc.

Sólo no debemos abusar de ella para no resultar empalagosos, dejando de ser atentos para convertirnos en pesados...